Una época que duró mil años, marcada por la caída de imperios, signada por guerras, conflictos, conquistas, representada en la plaza San Juan Bautista por cientos de vecinos y vecinas mediante llamativos atuendos, elementos y música.

“Fue una V-Com especial que exhibió la cultura, la historia, la danza y las artesanías para atraer a niños, niñas, jóvenes, familias”, expresó la secretaria de Educación, Andrea Digiobani, quien subrayó “la posibilidad que la gestión del intendente Andrés Watson otorgó a las diferentes expresiones, pero sobre todo a los espacios de aprendizaje”.
El parque, también denominado “de los enamorados”, recibió durante el sábado a numerosas personas que circulaban principalmente por la calle 25 de Mayo, donde había decenas de stands, un escenario para espectáculos, sitios de gastronomía, entre otros sectores concurridos, como el de herrería.

La iniciativa municipal fue el contexto del festival “Somos Medievales”, una feria que recorrió distintos puntos geográficos. Gonzalo Rodríguez, su fundador, recordó: “Empezamos con un programa de radio y nacimos en Varela, cuando intentamos organizar un evento”. “Fue una cálida bienvenida con una excelente respuesta del público”, aseveró.
Los puestos de emprendimientos eran una atracción para una audiencia exigente y acostumbrada a lo maravilloso. Mostrar un producto era una experiencia completa. Constanza Godoy -barrio Centro- y Catalina Vidal -Zeballos- lo comprendieron a la perfección, customizadas para la ocasión.
Ambas muchachas vendían “impresiones en 3D, imanes, sahumerios, perfuminas y macetitas”. “Nos fue muy bien. Sirvió para dar a conocer el proyecto familiar”, aseguraron las chicas, quienes aprovecharon la oportunidad para imaginar qué hubieran hecho en esos tiempos. “Tener reinos llamados `Solaria´ o `Verde Catalina´ igual que el negocio”, compartieron, pero además eligieron “manejar objetos, teletransportarse; darle más decisión a las mujeres o cambiar de indumentaria” al pensar en poderes o posibles leyes.

Máximo Risso, oriundo de la localidad de Gobernador Costa, portaba la malla típica de la armadura de caballero. “Tardé unos seis meses en confeccionarla”, confesó. A su vez, fue cautivado por la temática por ser “un momento histórico de ingeniería”. “Si bien recorrí otros festivales como este, fue la primera vez que vine con un atuendo”, añadió.
