El intendente -Andrés Watson- bregó por “una búsqueda permanente de la verdad, un compromiso innegociable con la justicia y una memoria activa siempre” en la apertura de la XVII vigilia a cinco décadas del último golpe de Estado cívico-militar en Argentina.

En la Casa de los Derechos Humanos -calle Aristóbulo del Valle Nº315-, la tradicional ceremonia en vísperas al 24 de marzo volvió a constituirse como un punto de encuentro colectivo para no olvidar.
En este contexto, el Alcalde mencionó “distintas actividades culturales, artísticas y conmemorativas que organizamos con la premisa de evocar en comunidad una fecha dolorosamente significativa en nuestra cronología nacional”.
Además, el Mandatario Comunal valoró “contar en Florencio Varela con los archivos digitalizados para que los vecinos y las vecinas conocieran qué pasó en el distrito durante aquella trágica época”.
Finalmente, el titular en el Ejecutivo local anunció el nombramiento del patio trasero del establecimiento “en honor a una de sus impulsoras, Liliana `Cuca´ Giammarino”.
La subsecretaria del área anfitriona -Mariana Corrales- describió “una de las etapas más oscuras de la historia del país”. Aludió también “a las Madres, Abuelas, hijos y nietos que nos enseñaron a construir desde el amor”.

Sentada junto a su pequeño, Andrea Sánchez dibujaba un pañuelo color celeste. En esos trazos, la ciudadana oriunda de La Curva recordaba a su abuela Melba Campodónico. “Era enfermera municipal y delegada gremial. Para capturarla, primero llevaron a mi papá. Al ir por él a la comisaría, la detuvieron a ella”, rememoró.
“Estuvo encerrada dos meses y soportó cualquier tipo de torturas hasta que la liberaron”, compartió. La mujer apreció «los diversos homenajes en un día muy representativo para mi familia».
A su lado, Walter Ringa reconocía en ese testimonio parte de su propio legado. En su caso, fue su papá la víctima del gobierno represor. “Francisco era su nombre, vivía en La Esmeralda. Era militante sindical y padre de tres hijos. Tenía 2 años cuando irrumpieron en casa una noche», contó.
“Desde entonces, jamás supimos nada de él”, relató. El hombre ponderó una jornada de “sentimientos, emoción y tristeza”. No obstante, afirmó seguir “en todo momento para adelante; hoy, más que nunca”.

Números musicales y expresiones teatrales ambientaron el acto. Artistas comunales pintaron un mural alusivo en una de las paredes del jardín de la dependencia.
Estuvo el presidente del Honorable Concejo Deliberante -Gustavo Rearte-, funcionarios del gabinete, autoridades educativas de la región, ediles, consejeros escolares, representantes de instituciones, entre otros.
