El Centro Cultural Rodolfo García del SUMA fue escenario de una nueva edición de CARA
A CARA – Arte, Trabajo y Pueblo, que tuvo como invitada a Luisa Kuliok, una de las actrices
más reconocidas de la escena argentina.
El encuentro contó con la presencia del secretario General de SUMA, Daniel Aversa, Juan
Palomino, coordinador artístico, integrantes de la conducción del sindicato y público que se
acercó a pasar una tarde distinta.

La presentación y moderación del encuentro estuvo a cargo de Paula Maitía quien invitó a
recorrer la trayectoria de Kuliok, pero también a detenerse en su manera de entender el
oficio y el lugar del arte en la sociedad. Teatro, televisión, memoria, formación y compromiso
fueron algunos de los temas que atravesaron una conversación que buscó recuperar
experiencias personales para ponerlas en diálogo con el presente, en un auditorio marcado
por la admiración, el respeto y el cariño.
Con una carrera que abarca varias décadas y que transitó el teatro, el cine y la televisión,
Kuliok construyó un vínculo particular con el público. Su popularidad llegó de la mano de
grandes producciones televisivas como Amo y señor, Amor gitano, La extraña dama,entre
otras, aunque el teatro siempre ocupó un lugar central en su recorrido.
Sobre Amo y señor, Luisa sostiene que hoy la novela no debería ser considerada un
escándalo. Recuerda que fue una comedia emitida durante el regreso de la democracia, en
un contexto de liberación de una época luctuosa del país y que la relación entre los
protagonistas estaba planteada desde la seducción, el juego y la paridad, no desde la
violencia de género ni la sumisión de Victoria.

Para la actriz, volver a emitirla podría ser incluso una oportunidad para debatir sobre aquella
ficción y sobre las diferentes miradas que genera. “Suprimirla o no darla sería censura”,
plantea, y recuerda que algo similar ocurrió con La extraña dama, cuestionada en su
momento por algunos sectores de la Iglesia.
Kuliok reivindica así el papel de la ficción como espacio capaz de generar preguntas y abrir
debates. También considera que sobre Amo y señor hubo posteriormente una lectura que, a
su entender, terminó siendo una forma de manipulación: “Yo sabía muy bien lo que era la
violencia de género en ese momento, y eso no era violencia de género”.
Frente a las interpretaciones actuales, propone revisar la novela desde distintas
perspectivas. Algunas mujeres, señala, incluso han reivindicado a Victoria (su personaje en
la ficción) como una mujer empoderada.
Su participación en CARA A CARA permitió abordar también la dimensión laboral de la
actividad artística: los años de formación, la disciplina, los vínculos entre compañeros y las
distintas circunstancias que atraviesan quienes hacen de la cultura su profesión.
Lejos de quedar anclada en la evocación de una trayectoria extensa, la charla también puso
la mirada en el presente. Kuliok continúa desarrollando proyectos teatrales y musicales,
entre ellos «De batallas y de amores», espectáculo que comparte con Facundo Ramírez y
Hernán Lucero y que propone un recorrido por la palabra, la música, la identidad y la
memoria.

En un charla cálida como sólo Luisa puede generar, también se habló de familia, pareja y la
construcción de un núcleo férreo que fue erigiendo a través de los años junto a su
compañero de toda la vida, Roberto Romano, actor, médico y escritor.
La trayectoria de Luisa Kuliok, atravesada por el trabajo, la creación y una permanente
búsqueda expresiva, ofreció una oportunidad para pensar el arte desde su dimensión
humana y colectiva: como oficio, como memoria y como una forma de mirar y transformar
aquello que nos rodea. Y ver de manera clara y sin doblez el compromiso y la coherencia de
una trabajadora de la cultura, con respeto por su profesión, pero por sobre todas las cosas
consciente de su tarea, de su lugar y de sus ideales, en un mundo en constante
movimiento, sumergido en la vertiginosidad de las comunicaciones y la instantaneidad del
consumo de plataformas.