Salta sigue arriba en el NOA pero lejos del promedio nacional. El salario privado promedio cayó 3,1% en términos reales durante el último año y acumula una pérdida de 3,5% desde noviembre de 2023. El 79% de los asalariados trabaja en actividades en las que los ingresos quedan por debajo de la inflación.
El salario de los trabajadores privados registrados de Salta quedó nuevamente por detrás de la inflación. Un informe de la agencia Ciudadana Comunicación, elaborado a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), muestra que en mayo de 2026 la remuneración bruta promedio alcanzó los $1.828.080 mensuales. Pero ese promedio no refleja una realidad homogénea, ya que la mayor parte de los trabajadores perdió capacidad de compra y las diferencias entre actividades son marcadas.
Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, los salarios privados aumentaron 31,8%, mientras que los precios subieron 36% en el NOA. La diferencia implicó una caída del 3,1% del poder adquisitivo, equivalente a una pérdida de $58.452 por mes, calculada a valores de mayo de 2026.

La comparación también muestra una pérdida desde el inicio de la actual gestión nacional. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, los salarios aumentaron 322,1%, pero los precios lo hicieron 337,6%. Por lo tanto, en términos reales, el salario promedio perdió 3,5%, lo que equivale a unos $67.102 mensuales. El informe utiliza mayo como referencia para evitar la distorsión que genera el medio aguinaldo incluido en el dato de junio.
Un retroceso que alcanza a la mayoría
El dato central del relevamiento es que el 79% de los asalariados registrados trabaja en rubros cuyo salario real cayó durante el último año. De los quince sectores que concentran más del 1% del empleo privado provincial, solamente dos tuvieron una mejora real: transporte automotor, con 4,9%, y agricultura y ganadería, con 1,1%. Las organizaciones empresariales y gremiales y la industria del tabaco prácticamente mantuvieron su poder adquisitivo.
En cambio, los servicios a empresas registraron la mayor pérdida, con una caída del 10,2%. El sector reúne a 9.923 trabajadores e incluye actividades como seguridad privada, limpieza y estudios profesionales. Le siguieron hotelería y restaurantes (-8,6%), comercio minorista (-5,8%), industria de alimentos y bebidas (-5,4%) y enseñanza privada (-4,5%).
La construcción, uno de los sectores con mayor cantidad de trabajadores registrados, perdió 2,2% de poder adquisitivo en un año. Al deterioro salarial se suma una reducción del empleo, pues el sector perdió 1.185 puestos registrados, un 8,3%, en el mismo período. Incluso la minería no metalífera, que presenta el salario promedio más alto entre los grandes rubros, tuvo una caída real del 2,2%.

Diferencias dentro de cada actividad
El informe muestra también que el deterioro no fue uniforme ni siquiera dentro de un mismo sector. Por ejemplo, en el comercio minorista, las farmacias y perfumerías mejoraron 1,8%, mientras que los almacenes y fiambrerías perdieron 14,1% y los comercios de ropa, 11,1%.
En la industria alimenticia también hubo comportamientos contrapuestos, dado que las conservas de frutas y hortalizas y la panadería industrial registraron leves mejoras, mientras que los trabajadores de molinos perdieron 13,2% de poder adquisitivo y los de la industria aceitera, 7,4%.
En el agro, los servicios agrícolas (+8,7%), el cultivo de frutas (+7,8%) y la ganadería (+4%) tuvieron mejoras. Pero el cultivo de tabaco y otros cultivos industriales, que durante la cosecha llegan a emplear a más de 9.500 personas, perdieron 6,3%.
El promedio salarial esconde una fuerte brecha
Una de las conclusiones más significativas del informe es que el promedio provincial no representa a la mayoría. El 72,6% de los trabajadores privados registrados está en actividades que pagan menos que los $1.828.080 del promedio. El trabajador ubicado en el punto medio de la distribución se encuentra en la construcción y percibe $1.649.785, un 9,8% menos que el promedio provincial.
La brecha es mucho mayor entre los extremos. La minería no metalífera paga en promedio $5.379.350, mientras que la enseñanza privada registra $1.041.124. Es decir, el salario promedio de la primera actividad es 5,2 veces superior al de la segunda.
Además, casi 49 mil trabajadores, el 38% del total, se concentran en enseñanza, agro, comercio minorista y servicios a empresas, con salarios de entre $1,04 millones y $1,47 millones.

Salta sigue arriba en el NOA
Con $1.828.080, Salta ocupa el décimo tercer lugar entre 25 jurisdicciones y tiene el salario privado promedio más alto del NOA. Está por encima de Jujuy y Catamarca, pero todavía se encuentra un 15% por debajo del promedio nacional, que alcanza los $2.151.327.
Desde noviembre de 2023, el salario privado salteño tuvo un incremento nominal del 322,1%, superior al aumento nacional del 312,3%. Esa evolución permitió que la provincia pasara del puesto 14 al 13 del ranking nacional. Sin embargo, el aumento quedó por debajo de la inflación regional.
El informe concluye que la inflación del NOA acumuló 337,6% desde noviembre de 2023 y que ninguna provincia de la región logró que los salarios superaran ese incremento de precios. Entonces, en Salta, el dato no es solamente cuánto cobra en promedio un trabajador registrado, sino quiénes llegan a ese promedio y quiénes quedan por debajo.