La meta oficial de inflación del 10,1% incluida en el Presupuesto 2026 representa el objetivo que el Gobierno federal presentó ante el Congreso. Sin embargo, los analistas privados, consultoras y encuestas de mercado coinciden en que esa cifra es demasiado optimista y proyectan valores significativamente más altos.
Antes de ingresar en los detalles te comento que cualquier parecido con el presupuesto de 2018 presentado por Mauricio Macri es casualidad. Como así también algunos de los actores de ayer y de hoy.

Ese fue el presupuesto que aprobaron los diputados y senadores de Cambiemos para 2018, con ajuste de subsidios, aumento de tarifas y una inflación supuestamente en descenso. El plan debía hacer crecer la economía 3,5 por ciento, con un dólar promedio de 19,30 pesos. Sin embargo, la realidad quedó lejos del escenario de recuperación que se anticipaba. Lo que estalló fue una grave crisis, con la inflación subiendo a 47,6 por ciento, el PIB con una caída de 2,6 por ciento y el dólar a 36,80 pesos.
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) – Banco Central
El REM, que reúne pronósticos de más de 40 consultoras y bancos, indica que la inflación para diciembre de 2026 sería del orden del 20,9% anual. Esto surge de la mediana de las proyecciones de los participantes del relevamiento, con una variación interanual menor en el tipo de cambio y expectativas de desaceleración gradual de precios.
Aspectos clave del REM:
Inflación total para 2026: 20,9% (TAMAR)
Proyección mensual promedio hacia 2026: cerca de 1,7% TEM
Tipo de cambio esperado diciembre 2026: $1.720, con una variación interanual del 16,8%
Estos números reflejan una desaceleración respecto de 2025, pero muy lejos de los dos dígitos planteados en el presupuesto oficial.
LatinFocus Consensus Forecast
El informe de LatinFocus, que compila proyecciones de más de 50 instituciones (consultoras, bancos y economistas), estima para 2026 una inflación anual del 23,9%, cifra por encima de los pronósticos del REM y bastante más elevada que la meta oficial.
Detalles de este consenso:
Promedio de inflación para 2026: 23,9%
Rango mínimo–máximo entre los expertos: desde cerca de 16,4% hasta más del 30%, según distintos escenarios y entidades analizadas.
Esto marca una dispersión amplia en las expectativas privadas, con algunas consultoras más optimistas y otras mucho más pesimistas.
Consultoras locales y escenarios alternativos
Además de los consensos, varias consultoras elaboran proyecciones propias que ilustran la diversidad de estimaciones:
Ecolatina: proyecta un dólar alrededor de $1.800 para fines de 2026 y, en esa senda, una inflación anual todavía elevada (aunque menor que en años recientes).
Empiria: ubica sus proyecciones de tipo de cambio en torno a $1.825–$1.953, lo que se traduce en presiones inflacionarias que sugieren cifras por encima del doble dígito bajo.
Fundación Libertad y Progreso (Iván Cachanosky): en escenarios más favorables, anticipa una inflación anual para 2026 cercana al 15%, con variaciones mensuales decrecientes a lo largo del año.
C&T Asesores Económicos (María Castiglioni): proyecta una inflación de 16% anual en 2026, bajo supuestos de menor volatilidad cambiaria y superávit comercial.
LCG (Florencia Iragui): estima una inflación anual cercana al 22% para 2026, advirtiendo que factores como la actualización de las bandas cambiarias y compras de divisas pueden complicar la desaceleración.
Seggiaro y Asociados: prevé que la inflación podría ubicarse entre 15% y 20%, dependiendo de las políticas públicas y la evolución del tipo de cambio durante el año.
Estos escenarios muestran que, si bien hay consenso en que la inflación disminuirá con respecto a los niveles muy altos de 2024 y 2025, ninguna proyección privada se acerca a la meta oficial del 10,1%.
Riesgos y variables en debate
Los analistas destacan que para cumplir metas tan bajas como la oficial, tendrían que darse condiciones muy favorables: control continuado de la inflación de alimentos, estabilidad cambiaria, disciplina fiscal y ausencia de choques externos significativos. La mayoría de consultoras, sin embargo, señalan que todavía existen incertidumbres sobre la política monetaria, cambios en bandas cambiarias y el impacto del tipo de cambio en los precios.
