“Si no hacemos más de lo que estamos viendo nos podemos quedar a mitad de camino ” sostuvo Martín Redrado, ex director del Banco Central.
“Tenemos que consolidar un esquema permanente en el país que agregue al equilibrio fiscal, la desregulación y la modernización laboral una tranquilidad cambiaria para saber si el que invierte capitales luego se puede salir de la Argentina” añadió Redrado.
“Argentina necesita una reforma tributaria que le saque de las espaldas al sector privado los costos que le transfieren los municipios, gobernaciones y la Nación”.
La política cambiaria es errática y nos obliga a vivir de puente en puente, cada 6 meses. En 2024 el blanqueo de capitales nos dio US$ 20.000 millones. En abril de 2025, llegó una cifra similar por parte del Fondo Monetario Internacional. Luego, antes de las elecciones el Tesoro de Estados Unidos nos tuvo que ayudar con un swap de otros US$ 20.000 millones. Vivimos pidiendo ayuda y no generando nuestras propias divisas.

“Los dólares que llegan a Argentina son de endeudamiento, de operaciones financieras. El Banco Central los compra en bloque”. “Sin embargo, mientras con la mano derecha compra dólares, con la mano izquierda emite bonos atados a la devaluación. Esos bonos pagarían en pesos un posible quebranto si se disparara el dólar”. “Todo es un esquema muy financiero. Compro dólares financieros y vendo el mismo material. Eso nos deja atados a mercados que son muy volátiles a nivel internacional”.
Finalmente, el reconocido economista advirtió sobre la situación social del país: “Los ingresos de las familias han caído porque corren por detrás de la inflación. La única manera de solucionar este problema es bajarle los impuestos al trabajo para que haya más empleo y se pueda ganar más”.
(N. de la R.:) Con el respeto que me merece Redrado, y muchos otros economistas que opinan igual a él, con bajarle «los impuestos al trabajo» por sí solo no soluciona nada. Parece desconocer que con el resto de la «política económica» impuesta por este gobierno -que soluciona todo con la libre importación- cada vez queda menos gente trabajando por el sucesivo cierre de fabricas y comercios.
